domingo, 14 de junio de 2009

Haciendo amigos

No seré yo quien critique la elección de Jorge Lorenzo para los colores de su moto en Montmeló. En mi opinión, no se hace un favor ni a él mismo ni a las marcas que le pagan y que también aparecen en el carenado de su moto, en su mono y en su casco. Churras con merinas, ya saben. Si al chaval le hace feliz, pues fantástico. Evidentemente, a Laporta le ha faltado tiempo para hacerse la foto con el mallorquín.
Me puedo imaginar la que se armaría si algún piloto hubiese decidido pintar los colores del Madrid en su moto o coche y Florentino bajase a saludarle a la pista. En cualquier circuito español. Aquí en Barcelona se me ocurren dos opciones; ignorarlo completamente, a no ser que el piloto gane la carrera, o tildar la acción de provocación, prepotencia y ataque injustificado a una realidad perseguida y vituperada.
En fin, Jorge, que muy bonito el casco y tal. Ya lo podrías haber utilizado el año pasado, que también corriste en Montmeló.

No hay comentarios: